lunes, 22 de diciembre de 2008

Sin piedad, sin clemencia

Has ganado la batalla, has vencido; tu enemigo se arrastra por el suelo, se ha rendido; una bandera blanca cubre su semblante, rojas lágrimas por su rostro, humillante. Has minado su alma, y su corazón ha encogido, el infierno se lo traga, se ha hundido. Aprovecha tu victoria y corre a desvalijarle, conseguirás más de lo que has querido.Ni una gota de orgullo en su pecho, ni rastro de sangre en sus venas, sus palabras imploran clemencia, el alba le trae condena.
Sin piedad tu espada quebró sus fuerzas, reducidas a endebles comedias; desorganizadas sus filas caen ante tus duras acometidas. Tu implacable elocuencia destruyó su fortaleza, paso a paso, reina la tormenta. Es triste ver a un rey arrodillarse, y aún más triste es ver cómo consigues obligarle; el peso de tus brazos es mayor que la resistencia de su espalda, no queda nadie que le ayude a levantarse. Mataste a sus fantasmas, por miedo a que buscaran contra ti venganza, tal fue tu desvastación que incluso en ellos el odio creció. Una tras otra tus ordas crecen, las flechas del rey cuando te ven, vuelven. Traición, desconfianza, dolor, rencor, el hijo del rey huyó, algún día volverá a por su trono, mas su retorno será en vano, las tierras que le pertenecen las has convertido en pantanos. Te has cerciorado de que el diablo se apropia de su ciudad, y un oscuro manto para siempre la cubrirá. Nadie más que los supervivientes recordarán el día en que aquellos campos florecen, en que la lluvia baña los rostros de la gente permanecerá allí eternamente.
Las nubes han acampado sobre los restos del fuego, las desnutridas almas se ocultan de su sombra, nada más lejos que recobrar su honra. A cada palmo se vislumbran flores marchitas, metáfora intacta de la desgracia sufrida. Nada queda en aquel lugar que alguien quiera recordar, nunca su historia se contará. Cruel es tu estigma, negro tu corazón, el cielo con el infierno en el horizonte se fundió; al ocaso se pueden escuchar los gritos de las madres que cubren a sus hijos, intentando protegerlos inútilmente. El infierno avanza sobre el cielo, tiñiéndolo de rojo, de ahí que cuando se oculta el sol, ése sea su color. Es éste el único resquicio de aquella pobre gente, que día tras día, tras las montañas aparece; allí vemos su sangre, roja como el suelo después de que tú sobre él avanzaste.
Nada queda, murió lo bello, y el rey que defendió su honor, vio cómo su corona rodaba colina abajo sobre su cabeza.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Things won't come

Whatever things come by, they do. I'd love some help on this one, but my god is dead now, I killed him, and I'm proud of me. What will I do? I'm thinking about my poor human being, and I don't find reasons for letting world be. The vacuum of my head is one of the worst bitch ever; words let me empty of rational feelings, and I'm mindfucked. Bullshit! Love sucks, it smell like holy shit, introducing you in a world of false happiness, giving you the most wanted light of faith, and then, when the stars are raisin up, you fall out to hell.
The night is coming, you would like to be at home, but, know what? You're alone. The lack of self-control is destroying your whole world. You're still living your nasty dream, thinking that, one day, your life will better be. Better than what? Better than a fucking shit under my shoe? Maybe it could be, but I don't think so. Why don't you run, and run, and run untill the wolf comes back and takes from you all the little thinks that you deserve?
Poor guy, your face is sad. What happened? Wasn't the lady all the things that heaven's promised the first time? Did she turn on evil? Did the hell take you from your bed touching your skin with little knifes? Don't wake up, it'd be better to stand by, 'cause things won't come, and your life will continue being the shit you won.